12.14.2006

en el siete

Yo estaba en otra parte del tren, más adelante, teniendo un ataque de nervios, sin espacio para respirar, y el yo que estaba en la parte de atrás -es decir, yo- sabía que era yo quien estaba deteniendo los vagones, que la emergencia de la que hablaba el conductor era causada por mí, por mi ataque de nervios, entonces saqué la libreta y empecé a escribir como tratando de aferrarme a algo pero incluso yo, con la libreta en la mano, me empecé a sentir enfermo. el aire frío del vagón esperaba ansioso mezclarse con el de afuera, que huele a rata y es más caliente, pero nada se movía, ni el tiempo, y yo no sabía si me iba a desmayar o a quedar dormido como mi vecino de la izquierda, pero no quería arriesgarme a que fuera lo primero así que luché contra el sueño. los audífonos no me conectaban al ipod sino a la tierra, era rilo kiley diciendo cualquier cosa y por fin el tren se movió y bryant park estaba cerca, casi me bajo ahí, al menos a cambiar de tren, o para ir a la superficie, pero no hubiera arreglado nada y lo que necesitaba era llegar rápido a casa así que traté de leer pero leer me dispara más lejos el cerebro y de todas formas no podía entender lo que decía seymour levov, sólo pensaba en mi propia muerte y eso me hacía volver a la idea de quedarme dormido o desmayarme. busqué en mi cabeza y llegué al hongo que nunca explotó, que seguro mi cuerpo lo rechazó pero ahora estoy cansado y ahora me contraataca, de a poco, y mi cabeza no entiende y pienso sólo en mi muerte pero no, ni siquiera muero, lo que me pone así es que pienso en mi vida y en todo lo que pasa (manhattan, brooklyn, el metro, el mundial que acaba de ganar italia) y por fin entiendo que la angustia viene de entender que todo es mentira. al fin algo tiene sentido. todo empezó cuando me explicaron la cámara de cine y el mundo estaba perfectamente encuadrado y tenía que ser falso o perfecto y perfecto no es, la opción es obvia y me da miedo, y por fin me bajo del tren y el día está pegado al piso, baboso, y prefiero caminar y pasan las calles, ash, box, clay, dupont, eagle, freeman, george, huron, india, java, kent, y greenpoint que me confunde pero también me ayuda porque ya casi llego y por fin entro a casa y me acuesto en mi cama y respiro profundo una vez, y otra vez, y el aire por fin entra, y brazil se acomoda a mi lado y respira conmigo y después ronronea y me calma y el corazón ya no se me está saliendo y me quedo dormido o me desmayo. o me muero.

11.19.2006

cab drive, sunday p.m.

-We're just going to Greenpoint, across the bridge.
Taximan: You tell me, I'm not familiar.
-O.K.

(we get on the cab)

-No, take it the other way.
Taximan: O.K., sorry.
-Where are you from?
Taximan: I'm Dominican.
-Ah, entonces podemos hacer esto en español.
Taximan: Sí, claro. usted es colombiano, cierto?
-...
Taximan: ...

-Siga derecho por acá... sobre el puente.
Taximan: Les gusta la música de navidad? (mientras sube el volumen.)
George Michael: last Christmas I gave you my heart, but the very next day you gave it away.
-...
Taximan: ...
-No, la verdad no tanto. (Taximan baja el volumen un poco.)

-...
Taximan: ...

-Por qué sabía que soy colombiano?
Taximan: Por el físico.
-??????
Taximan: Sí, te pareces a Carlos Vives, o a Shakira. Un poco a Juanes.

- Nos quedamos acá en la esquina, gracias.

11.17.2006

hello, good bye

I wish I had found this on a piece of paper on the street, so I could send it to Jason for his magazine. But I found it in my mailbox.

Hi.
You're not paranoid. I was awkward when we last spoke. I told you then that I have been talking to Xxxx a lot lately and that he and I are trying to work things out. We're meeting in Xxxxxxx to see how things go. I've been trying to sort a lot of stuff out in my head over the last few months. And I think it's better if we're not in touch right now. I'm sorry.

Xxxx

10.20.2006

Tideland, de Terry Gilliam

Transcribo como salió publicado en New York Press la semana pasada.
A macabre trip through the rabbit hole of Gilliam’s mind

Terry Gilliam knows how to make hallucinatory images appear utterly believable. He’s taken us on strange trips through adult wonderlands that teeter into horrific territory (Fear and Loathing in Las Vegas) and fantastic worlds we’d never actually want to step foot in (Brazil), but in his latest feature, Tideland, Gilliam looks at the world from a tormented little girl’s perspective.

The daughter of two junkies, Jeliza-Rose (Jodelle Ferland) has to grow up quickly and mostly by herself. She seems to be in control of her parents’ run-down place—she’s given the chore of cooking up their heroin in syringes—but her tilted world raises serious doubts as to whether she’s ever going to have much of a future.

After her mother dies, Jeliza-Rose and her father Noah, a rocker way past his prime (played by an almost unrecognizable Jeff Bridges), hop on a bus in search of Grandma’s house, a deserted shack in a baroque-bizarre field of dreams. A giant monster shark, fireflies with names and never-ending rabbit holes make this golden landscape a mix between Alice in Wonderland and a slasher flick. The childish, spooky scenery is at times playful—like when Jeliza-Rose chats with a talking jailed squirrel—but has a way of becoming horrific, too close to insanity and surrounded by an ever-present stench of death and disinfectant.

The film’s backbone rests in the conversations between Jeliza-Rose and four doll heads—Mystique, Baby Blonde, Glitter Gal and Sateen Lips—that she’s ripped from their bodies and plays with as finger puppets (all voiced wonderfully by Ferland). Once she leaves the confines of the house, she meets Dell (Janet McTeer), whom she believes is a ghost, and her young brother, Dickens (Brendan Fletcher), who’s older than Jeliza-Rose but whose troubled mind makes him her best possible side-kick. Her closeness with the couple takes the girl deeper into her mix of reality and imagination, while providing her with the only humans who seem to be interested in what she has to say.

Filled with Gilliam’s dark humor and attention to detail, the movie is too disturbing for most children and just as hard to swallow for adults—which might make Gilliam fans happy. The camerawork and distorted lenses help magnify the vertigo of this young girl’s trip through her imagination, but they do little to mask her intimate relationship with Dickens, which is as naive as it is disturbing.

Although the film fails to measure up to his best work, this fascinating portrait of a strange young girl’s lurid coming of age should find an audience outside Gilliam’s rabid pack of followers.

9.27.2006

(BIS)

Hace un año, cuando salí de Bogotá, una de las cosas que más me impactó sobre cómo funcionan los medios en Estados Unidos, o al menos Nueva York, es que la opinión y la realidad están atoradas, filtradas, por una necesidad casi enferma de ser políticamente correctos. Bueno, excepto, paradójicamente, en política, donde hablar mal de los demás e inventar verdades es cosa de todos los días. Pero esa es otra histroria.

En círculos académicos y a veces culturales, antes de publicar cualquier cosa, de hacer una pregunta en un auditorio, hay que estar seguro de que las palabras que se usan sean las adecuadas. Si no, miren lo que les pasó a los museos que iba a haber donde quedaban las Torres Gemelas.

Esto, en muchos casos, se traduce en la utilización de eufemismos, palabras que distraen del significado real de las cosas y de las características de la gente. Un negro es un negro, no necesariamente un afroamericano o si quiera afrodescendiente; un sordo es un sordo, no una persona "auditivamente impedida"; un latinoamericano es latinoamericano, no una "persona que habla en español". Y un aterrador y cada vez más largo etcétera.

Pero no sólo en maltratar el lenguaje está el problema y el mejor ejemplo viene de Europa, lo que muestra que esta plaga se está extendiendo por todo el mundo occidental.

Me refiero a la decisión de la Deutche Oper, en Berlín, de cancelar la presentación de Idomeneo, ópera de Mozart, por temor a ofender a algunos musulmanes. Es decir, por temor a ser políticamente incorrecta.

En una escena de la obra, el rey Idomeneo aparece rodeado por las cabezas (cortadas) de Neptuno, Buda, Jesús y Mahoma. Según reportó Reuters, oficiales de seguridad de Berlín aseguraron que la presentación de la ópera posaría un "riesgo incalculable de seguridad" para la ciudad.

Los directivos de la Oper, entonces, decidieron no arriesgarse y la retiraron. No querían, tal vez, que pasara lo que pasó luego de que un diario danés publicó caricaturas en las que aparecía Mahoma: revueltas, amenazas de muerte, críticas por ser anti-islámicos, y otro largo y aterrador etcétera.

Si para algo han servido la cultura y el arte es para hacer frente a los radicalismos, tanto políticos como religiosos y sociales, y nada resulta más miedoso que la autocensura en el arte.

La actitud de la ópera les da la razón a los extremistas y borra del mapa a los musulmanes que no lo son, que parecen estar cada vez más opacados por sus correligionarios que creen más en la violencia que en el respeto y el diálogo. Y, de paso, es políticamente incorrecta: no creen que haya represalias de los cristianos, ni de los budistas, ni de los adoradores de Neptuno.

Qué queda de esto? Una enseñanza peligrosa. Si no me gusta que alguien me caricaturice por ser colombiano, o periodista, o por ser derecho y no zurdo o por tener el pelo negro, debo simplemente amenazarlo. Así como debe hacer Uribe con Matador, Vladdo o cualquier caricaturista colombiano, o George Bush y Hillary Clinton con cualquier caricaturista del mundo.

Ni la Deutche Oper (ni el Teatro Colsubsidio, para el mismo efefcto) debería hacer montajes de Jesucristo Superestrella. O, siguiendo esa misma línea de evitar altercados, Salman Rushdie o Daniel Coronell no deberían escribir más.

Esa actitud de la Deutche Oper les da la razón, desde el balcón de la ópera, a los asesinos.

9.25.2006

It's the weather, stupid!

Read my lips: there is no such thing as global warming.

"Earth may be close to the warmest it has been in a million years, especially in the part of the Pacific Ocean where potentially violent El Nino weather patterns are born, climate scientists said."

9.21.2006

Esto es Colombia ante el mundo

Apartes del discursito del presidentico ante la ONU, hoy:

"Hace cuatro años referí a ustedes por qué nuestro concepto de seguridad es democrático y, por ende, merecedor del apoyo y confianza de todos los pueblos y de las Naciones Unidas."

(...)

"
Colombia ha elegido, bajo la seguridad democrática, alcaldes, gobernadores y congresistas de todas las tendencias. La seguridad ha contenido al terrorismo para que se exprese la democracia."

Ahora resulta que en Colombia se puede votar gracias a la seguridad democrática. El tipo de seguridad que elige congresistas que saludan de abrazo a los líderes paramilitares. Será que en las zonas del país donde se eligen esos congresistas se puede votar democráticamente?

Sigue Uribe:

"Para garantizar la sostenibilidad en el tiempo de la seguridad, se requiere que la ciudadanía la rodee con credibilidad (es decir, que el Estado deje de mentirle a la gente). Nuestra tarea se orienta a construir credibilidad basada en eficacia y transparencia (por eso la policía y el ejército se entienden tan bien). En consecuencia, los derechos humanos son un imperativo de la seguridad (por eso, aparecen cada rato civiles muertos que el ejército se encarga de disfrazar de guerrilleros). En los últimos años hemos crecido la Fuerza Pública en un 30 por ciento, las operaciones militares se han multiplicado por tres y simultáneamente las quejas contra la Fuerza Pública se han reducido en un 38 por ciento (será que los civiles que aparecen muertos y disfrazados de guerrilleros son los que ya no se quejan?). Esto cobra más importancia al tratarse de un País con plena democracia interna y totalmente abierto a la supervisión y crítica internacional (que cada vez que Amnistía Internacional abre la boca para decir algo, sale a descalificarla), como ha ocurrido a través de la presencia de la oficina permanente de la Alta Comisionada de Derechos Humanos."

(...)

"
La protección efectiva de los colombianos se traduce en la caída del número de homicidios, secuestros, actos terroristas, crímenes y amenazas contra periodistas y líderes de organizaciones de trabajadores. (Y cuando no nos cuadran los números, cambiamos la forma de contar. Por ejemplo, ya no contamos los paseos millonarios como secuestros y así el número baja bastante.)"

Como ven, la versión del presidentico es un poquito alejada de la realidad de nuestro paisito.

La buena noticia es que como dice El Tiempo, Bill Gates viaja a Colombia en el 2007. Seguro que si Alvarito le sirve de guía, Gates va a creer que en Colombia no hay piratería de software!



9.18.2006

que nos salve alguien...

da miedo, pero habrá que verla... el link a los cortos de Jesus Camp , que se ganó el premio del jurado en el TriBeCa film festival.