12.04.2014

What now for New Yorkers and our NYPD

The New York City Police Department is worried that New Yorkers, including children of minorities, don’t have enough respect for the Police. What the department is probably not aware of is the message is coming across as the marching orders for the establishment of a Police City.

Read this out loud: "We have to teach our children, our sons and our daughters, no matter what they look like, to respect New York City police officers, teach them to comply with New York City police officers even if they think it's unjust." That's the President of the NYPD union, cited in many news sites including CBS and the Post, and he's talking not to some angry, concerned dad in The Bronx, but to all of us. Especially to the city's top officer, Mayor Bill de Blasio.

Watching the full video is very hard, because PBA president Pat Lynch comes across as a bully, to be completely honest. He’s also bossing around the city Mayor, which is a bit scary coming from a man who represents (though he’s far from commanding) the largest civil armed force in the city.

Also worrying is his tome at the 4:21 mark, when he says "We need to teach our children and everyone that you cannot resist arrest. Even if you believe the arrest is unjust."

In his speech, Lynch makes at least a couple very good points: It’s impossible for a cop to walk away when someone is resisting arrest. Resisting arrest, as oxymoronic as it sounds, is a crime. Also, policing the real world of New York City streets cannot be done with a police department that mimics Carrie Brownstein and Fred Armisen’s. That second point is, also, quite obvious. So Lynch appears condescending.

Full disclosure: I have never met Lynch, I’ve only seen a few of his speeches.

So he has a good point. Also, his condolences to Eric Garner’s family seemed honest, even heart-felt. But what his speech lacks is the mirror image of what Lynch is demanding from Gracie Mansion: a little empathy.

Lynch failed to mention the reasons why even De Blasio must speak with his biracial son and remind him to be fearful of the Police.

I grew up in Bogota, Colombia. In the late 80s and 90s, during the Cartel Wars, the Police (including the Secret Police, the DAS, which was dissolved in 2011 after years of having collected intelligence about opposition figures, journalists, union leaders, lawmakers and high court justices) took sides on-and-off, mostly siding with the Cali Cartel and against Pablo Escobar.

During college, the stories that mentioned the Police usually involved a kidnapped relative or friend, the back of a Police car, a handover to the real criminals. When I left almost 10 years ago to come to New York I was still afraid of the Police.

So one of my points has to be that when I arrived here almost 10 years ago, noticing how the NYPD operated, how I felt in the vicinity of the Police, I was relieved. The police here are not close to being the worse around. They are very likely among the best in large cities in the Americas. (Though the only real competition is Canada, or maybe Costa Rica. Otherwise, from Mexico to Chile, there’s no one you want to be compared to. But I digress.)

Lynch says, correctly, it is the criminals we should all fear, not the Police. If, again, the police were Armisen and Brownstein, well… But they’re not. They seem poorly trained, which is evidenced in the many instances of excessive use of force that are recorded too often. So they have to do something. De Blasio announced a retraining program in which a key word is “de-escalate”.

So listen up, NYPD. The citizens you protect are asking you to do a simple thing: de-escalate.

8.25.2013

De Boyacá a La Habana en 60 años

Más allá de las políticas de Santos o de Uribe o Pastrana o Samper, desde siempre Colombia ha mirado al campo como un desperdicio de espacio de recreación -cuando no de enriquecimiento, legal o ilegal. "Salir adelante" lleva décadas siendo sinónimo de salir del campo, de volverse citadino. En ese escenario los campesinos que se quedan son un estorbo ante el alcance de la gran agricultura extensiva o son descartables porque no son arribistas, como deben ser los colombianos de bien de los que los noticieros y periódicos nos hablan desde que tengo memoria. (Hasta de pronto sí lo son, pero ¿quién en el poder conoce realmente a un campesino?) Es increíble que nadie se dé cuenta en la Casa de Nariño que lo que están negociando en La Habana se hubiera podido evitar hace 60 años si Colombia hubiera tenido desde siempre más respeto por el campo. Y ahí sí, Uribe y todos ellos, y sobre todo sus amigos que se reparten la tierra desde sus escritorios en Bogotá y Washington y quién sabe dónde más, ellos son los más indignados frente a una propuesta de hacer paz con las FARC. Son ellos a los que les parece que con "unos campesinos sublevados" no hay que sentarse a negociar nada. Tirofijo, antes de liderar un grupo armado para el cual el campo no era más que un desperdicio de espacio para cultivos de drogas, antes de matar y secuestrar por medio país hasta el punto de lograr que el otro medio se llenara de paramilitares, mucho antes de eso Tirofijo era un campesino sublevado. ¿Será que nos va a tocar esperar 60 años y miles más de muertos para que desde Bogotá les oigan a los líderes de la protesta campesina lo que tienen que decir hoy?

4.20.2010

Chávez lo hace a propósito!!!!

No es honesto ni sincero en sus amistades políticas, a menos que sean con gente menos poderosa que él. Él en verdad es amigo de Evo y de Ortega. Ellos no son una amenaza.

Pero -y esto lo hace a propósito- Chávez pinta para todos esa caricatura de él mismo en la que se convierte cuando quiere. (¿Será que ahora le pasa hasta cuando no quiere?) Y la usa para hacerles daño a -algunos- políticos buenos. Estoy pensando en alguna gente del Polo en Colombia, por ejemplo. Que se quisieron creer el cuento que Chávez les vendió, pero cuando él se dio cuenta de que esta gente era seria, se les volteó.

O, más patético aún, Chávez les regala su caricatura a los enemigos de estos políticos. Estoy pensando en México, en cómo Chávez se prestó para ridiculizar a López Obrador. Sin conocerlo.

Hay un tercer caso, el del punto intermedio. Chávez se hace el estadista pero al tiempo les baja a las ganas, como con Ollanta Humala.

Se dio cuenta, en algún momento, que alguna de esta gente en verdad cree que el mundo es un lugar desajustado, que podría ser un lugar mejor, y deciden cambiarlo. Y para cambiarlo hay que trabajar. Pero a Chávez le da Pereza.

Es más fácil montar el carnaval, cansa menos hablar basura por ocho horas que decir algo sensato. Entonces Chávez prefiere jugar al bufón, mantener la distancia, para que nadie lo exponga como el fracaso que és.

Lo hace a propósito!

4.05.2009

Alta Traición

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.
José Emilio Pacheco

2.08.2009

No me maten

Álvaro Uribe es para algunos un gran hombre a quien Colombia le debe mucho por su trabajo como presidente desde 2002. Para otros, es la figura más peligrosa en llegar a la presidencia colombiana desde Laureano Gómez y, como él, una amenaza para la democracia.

Con su actitud irresponsable del sábado pasado Uribe confirmó una vez más que su forma de gobernar es nociva para la libertad de expresión y peligrosa personalmente para muchos colombianos que no comparten su manera de pensar.

Una de las tradiciones que Uribe instauró desde el comienzo de su primer gobierno son los consejos comunales, una especie de asamblea pública donde se ventilan (pero no siempre se solucionan) los problemas de la localidad de turno. En el más reciente, el pasado sábado, el presidente habló de la existencia de un "bloque intelectual de las FARC", un grupo sin identificar que según Uribe defiende a la guerrilla por medio de un "cuentico" de paz.

Uribe siempre ha sido un enemigo público de la guerrilla, incluso desde antes de que fuera obvio que los objetivos políticos con los cuales nacieron las FARC hace 45 años (la justicia social, una reforma agraria seria, entre otros) eran cada vez menos importantes si se comparaban con sus objetivos económicos: la dominación de vastos territorios para cultivar y exportar la mayor cantidad posible de narcóticos.

La pelea de Uribe es también personal y vengativa, ya que las Farc asesinaron a su papá en 1983, y se parece en muchas formas a la pelea que millones de colombianos creemos tener con ese grupo. El país lleva décadas culpando a la guerrilla, justamente en muchos casos, de la inseguridad y todos los problemas económicos y sociales que derivan de la falta de movilidad. Haber puesto en la presidencia a un hombre frentero, guerrero, convencido de que a las FARC había que derrotarlas militarmente, fue para muchos un respiro.

Pero para otros se ha convertido desde el inicio de su gobierno en un motivo de alarma. Colombia ha vivido su historia moderna bajo la idea de que la ley es flexible, que en muchos casos el fin justifica los medios y que la ley puede y algunas veces debe tener excepciones. "La ley es para los de ruana", es uno de muchos adagios populares.

Y cuando desde la presidencia la ley se dobla para cumplir objetivos, como en el caso de los muchos ataques y resultados inventados o "falsos positivos", o la violación de la frontera con otro país para bombardear un campamento del enemigo, esa creencia popular se vuelve el ejemplo a seguir y cualquiera puede sentirse por encima de la ley. Cualquiera. No importa si la ley realmente estaría de su lado.

La declaración de Uribe acerca de este supuesto bloque intelectual de las FARC, sin nombres ni detalles, hace que sea fácil para la orda de seguidores del presidente declarar como defensores de las FARC -y por ende enemigos de Uribe y de 'la gente de bien' de Colombia- a muchos quienes no estamos de acuerdo con la política y sobre todo con la ejecución de la obra del presidente.

Uribe ha centralizado, o mejor personalizado, todas las ramas del poder público en Colombia, eliminando el balance y los controles que una rama debería ejercer sobre las demás. Controla, por medio de nombramientos que se han hecho más extensos desde que cambió la constitución para hacer posible su reelección, la Fiscalía y las cortes de justicia. Sus seguidores son las principales figuras del Congreso, y cuado dejan de seguirlo, como en un caso reciente, prefieren renunciar a su silla antes que enfrentarse al plenipotenciario Uribe.

El periodismo y la academia se han mantenido, a medias, como los pocos lugares desde donde se puede criticar a Uribe. Pero a partir del sábado queda claro que cualquiera que quiera enfrentarse a sus métodos va a ser acusado de pertenecer a un grupo sin nombre, sin lista de miembros, que defiende a la guerrilla y quiere "engañar" y "desorientar" a los colombianos.

Hace casi 60 años, otro político de derecha había propuesto desde la presidencia mano firme frente al avance de las ideas liberales y contra un incipiente comunismo. Con la ayuda de la policía secreta (para-militar) y la utilización de lo que ahora llamaríamos una sistemática violación de los derechos humanos, este presidente redujo las libertades civiles, sindicales y de prensa que tanta sangre costaron. No es casualidad que ese periodo histórico se conozca en los libros como La Violencia, así, con mayúsculas.

Y fue tal el daño que ese presidente les hizo a las instituciones colombianas que fue un general del ejército, por medio de un golpe, quien asumió la presidencia cuando llegó el momento de parar el avance de su proyecto político.

Yo soy uno de esos que creen que Álvaro Uribe es una amenaza para la democracia colombiana. Uribe cada vez se parece más a Laureano Gómez.

12.14.2008

On writing

"I've gotten convinced that there's something kind of timelessly vital and sacred about good writing. This thing doesn't have that much to do with talent, even glittering talent... Talent's just an instrument. It's like having a pen that works instead of one that doesn't. I'm not saying I'm able to work consistently out of the premise, but it seems like the big distinction between good art and so-so art lies somewhere in the art's heart's purpose, the agenda of the consciousness behind the text. It's got something to do with love. With having the discipline to talk out of the part of yourself that can love instead of the part that just wants to be loved."
DFW

6.28.2008

Failure, Imagination, Sharing, Humility







"It is impossible to live without failing at something, unless you live so cautiously that you might as well not have lived at all - in which case, you fail by default."

5.02.2008

F... very F


Gawker yesterday published this pic of an apparently illegal billboard. It's kind of funny. Funny as in "Really? Nobody knew it was there?"

4.18.2008

We are living the nightmare

Across Globe, Empty Bellies Bring Rising Anger

Global food prices are spiraling out of reach, sowing volatile levels of discontent and putting new pressures on fragile governments.

This is the homepage link to a story in Friday's New York Times. Throughout the planet, there are groups of people so fucking hungry, that they are about to topple their governments because of that.

This really is the nightmare.

4.09.2008

on Slate

Gore Vidal once said that you should never pass up an opportunity to have sex or go on television, but that was before AIDS. And cable.

2.25.2008

I L N Y


Si alguien necesita una excusa para venir a Nueva York, tengo dos:
La de Cai es la exposición más impresionante que vi hasta ahora.
De la introducción: "Drawing freely from ancient mythology, military history, Taoist cosmology, extraterrestrial observations, Maoist revolutionary tactics, Buddhist philosophy, gunpowder-related technology, Chinese medicine, and methods of terrorist violence, Cai’s art is a form of social energy, constantly mutable, linking what he refers to as “the seen and unseen worlds.” This retrospective presents the full spectrum of the artist’s protean, multimedia art in all its conceptual complexity."
Empezó hace poco y se acaba el 28 de mayo.

Alguien me dijo que casi se vomita en la expo de Olafur Eliasson en San Francisco, que es donde se origina la que van a presentar el MoMA y PS1. Vómito inducido por mezclas de colores... eso lo tengo que ver.
La de acá es más grande, y no solo estará en Manhattan y Queens sino en la bahía de Nueva York, con cuatro cascadas artificiales gigantes.

"Eliasson will also present The New York City Waterfalls, a temporary monumental public art project ... consisting of four man-made waterfalls at sites within the New York Harbor. The installation will insert nature into the urban cityscape and will add a striking element to New York City’s iconic skyline."
La exposición es de Abril 20 al 30 de junio. Las cascadas van de julio a octubre.

New York, anyone?

11.20.2007

Reflexión sin contexto

El problema real no está en si el embajador Carlos Medellín conocía o no el contenido o el lenguaje de las obras que se exponían en Desplazados. Pensar que él habría podido evitar el escándalo si hubiera conocido la obra de Wilson Díaz es darle la opción de censurar a priori.

11.14.2007

Tres tristes tigres

Piedad Córdoba: La actitud que la senadora liberal parece tener en las conversaciones con los jefes de las Farc, evidenciada en las fotos que han aparecido en los medios, casi descalifica su papel de mediadora.

Hugo Chávez: Nada mejor para sus enemigos que el presidente venezolano se pare -o se siente- detrás de un micrófono en un escenario internacional. Cada vez que abre la boca se afirma más como una caricatura de sí mismo. Exigirle a Zapatero excusas por lo que haga o no haga Aznar es como gritarle a la cara a Pastrana que Samper es un corrupto. Y esperar una disculpa.

El rey Juan Carlos: Su salida de casillas durante la cumbre Iberoamericana deja en claro que el renacimiento del movimiento antimonárquico en España lo tiene muy preocupado. Zapatero no necesitaba de su ayuda para controlar a Chávez.

Chicago

My girlfriend C and I were staying for two weeks in Chicago, a city none of us had visited before, and had a quite busy schedule. She had made all sorts of plans, and was always in charge of the day’s itinerary after carefully consulting the Timeout Chicago guide. Everything was going great.

The only plan I had organized was a half-baked club outing, for which –among other reasons, one of them being a lovely little bar called Matchbox- C had previously forged an ID. It was half-baked because I did not really know the name of this place or what kind of music they would play, or if we would even like it at all.

Days went by and I couldn’t seem to find the name of the place, so I could not google it, get the address and also read some review that would let us know if we would actually enjoy going there.

C and I were staying in a two-bedroom graduate student apartment near the University of Chicago that was lent to me by a former girlfriend. (Yes, I know, very civilized.) Two nights before her scheduled departure –C was leaving for Canada one day before I flew back to New York, where we would meet a week later- I finally came up with the name of the place. Sonotech was quite far from our apartment.

We took the 173 bus we always took to the loop and then the blue subway line. We got off at the Chicago stop and walked in the wrong direction for a little while. (In this trip she noticed I could read street names from a longer distance than she did and decided to get her eyes checked. Now she wears lenses and I must say she looks pretty damn good.)

Our side of the street was a little dark ahead, so when we got back to Milwaukee I thought it would be better to walk on the other side. While we stood on the curb waiting for a light to change, still some five blocks from Sonotech, a taxi almost run us over. The passenger window opened and the driver yelled asking how to get to Bishop. C and I looked at each other in a little disbelief, since someone had asked us for the only street we actually knew how to find. (The place was on Chicago and Bishop.) “You have to turn around. It is that way,” I said pointing west.

One of the passengers asked if I was sure and I said yes. He insisted, but changed his question. “You see, we are trying to find a place called Sonotech.”

11.06.2007

Aclaración no solicitada

Antes de que a algún comisionado de paz o asesor presidencial se le ocurra tildarme de cualquier cosa que yo no soy, anuncio públicamente mi condena a las vías de hecho. No estoy de acuerdo con la guerra. Ni la de las farc, ni la de los paracos, ni la de los estados.

Por si acaso.

10.21.2007

Lucky Dube, 1964-2007


A few months ago I missed a concert he played in New York. As it turns out, it was my last chance.

Another reminder from life.

10.15.2007

I L N Y 3 (I L C G)

Una de las personas que mejor me conoce en la vida (y a veces se nos olvida) me vio el fin de semana pasado un par de veces, luego de no haberme visto en unos cinco años. Tal vez hace unos ocho o 10 tuvimos nuestra última conversación de verdad.

Nunca te había visto tan bien, me dijo. O algo parecido. Me dijo que antes jugaba a ser muchas personas y que ahora solo era yo.

Nueva York me sienta bien, le dije. Nueva York me sienta bien.

10.13.2007

Say "Shibboleth"; I dare you

I was listening to Radiohead's new album, so I did not have the intended soundtrack.
Pick a song and play.

10.09.2007

Entre Bush y Chávez (Uribe III y IV)

Todavía me acuerdo de las muchas discusiones que tuve con amigos y amigas sobre la conveniencia o no de un gobierno como el del actual presidente de Colombia. Los argumentos a favor: más seguridad, más confianza para invertir, mejor economía.
La contra: poca inversión social, gasto en efectos de la guerra y no en aliviar sus causas, políticas que coartan libertades.
Después vino el proceso de la reelección: decían algunos quién va a reemplazar a este trabajador, a este líder que demuestra que se puede vivir en la Casa de Nariño y levantarse temprano...
La idea de cambiar un "articulito" de la constitución y que todo siguiera siendo lo bueno que estaba siendo, con la guerrilla replegada (o derrotada, si uno le cree al ex ministro del interior y de justicia) la coca desaparecida (si uno le cree al ministro de defensa) y hasta la sede del mundial de fútbol (si uno le cree al vicepresidente).
Pero el cambio de un "articulito", además de haber costado meses de trabajo del congreso que se fueron en debates de legalidad, y que desestabilizó por momentos a la Corte Constitucional, dejó en las manos del mismo gobierno a los tres poderes que manejan el país.
El balance entre los poderes y la fuerza de la instituciones han sido lo que separaron a Colombia de muchos otros gobiernos de la segunda mitad del siglo pasado en latinoamérica. Es cierto que tuvimos al general Rojas Pinilla, y que no fuimos capaces, como país, de olvidar la guerra civil del cambio de siglo que se convirtió años después en el fantasma de "La Violencia", ese ente sin cabeza que acabó con el campo colombiano antes de que fuera recolonizado por el narcotráfico. Sin embargo, a mediano plazo instituciones como el congreso, el ministerio público, las cortes, mantuvieron un balance en el poder (aunque fuera a punta de rascarse mutuamente la espalda). Es imposible pensar en la existencia de un "proceso 8.000" si el fiscal Valdivieso le hubiera debido demasiados favores al presidente Samper.
Ahora la realidad es otra. El fiscal tiene que salir a mostrar su independencia, luego de deberle el puesto al presidente, en el momento en que va a tener que liderar un proceso contra su primo y eterno compañero político. Los procesos y las leyes que se van a inventar en el camino para salvarse el pellejo entre políticos corruptos y políticos asesinos, que tendrían que ser revisados por cortes independientes, lo van a ser por tribunales que están más ligados al presidente que nunca. Porque al cambiar el "articulito", al congreso se le olvidó pensar que habría que cambiar otros artículos para garantizar la independencia de los poderes.
El peligro de la macrocefalia en el poder existe en muchas democracias -tal vez excepto en Suiza, donde hay siete presidentes de cuatro partidos diferentes- y Estados Unidos es un ejemplo claro: Bush, el congreso republicano y su fiscal Alberto Gonzales se ingeniaban las maniobras legales para permitir la tortura y estrangular los derechos civiles. Ahora el congreso es otro, y a pesar de que los demócratas parecieran querer mantener el desorden para poder ganar las elecciones presidenciales del 2008, el camino de Bush no es tan fácil.
El ejemplo contrario es Venezuela. Un presidente elegido popularmente que acumula tanto poder que se cree que sus deciciones representan siempre al pueblo y a la mayoría, que se enfrascó en una revolución que no por necesaria quiere decir que esté bien llevada, y que atropella derechos y libertades como la expresión, la agrupación política, la información.
En el fondo de su mente, tal vez, Chávez cree que no importa lo que está haciendo porque al final el resultado va a ser bueno, el futuro más claro y beneficioso para la mayoría que el pasado. Pero para cualquiera con ideales democráticos lo que sucede en Venezuela es una señal de alerta frente a lo que puede hacer un presidente omnipotente, que maneja no solo a sus jueces sino a sus legisladores a su antojo.
En el caso de Colombia, el problema es igual de grave. El poder, los poderes, se están acumulando en un líder que fue ungido como mesías por un país desesperado que necesitaba solo de un pequeño empujón para saltar al vacío. Luego del malogrado proceso con las Farc y el desengaño que generó haber confiado en su dirigencia criminal y mañosa, Colombia se aferró a Uribe como la mejor opción -tal vez la única- frente a una clase política (Serpa, Noemí) que encarnaba la ineficiencia del sistema.
Uribe, sin embargo, desaprovechó la oportunidad que tuvo de unir al país frente a un evidente enemigo común, la guerrilla y en general la violencia, y aprovechó el rechazo del país hacia las Farc para iniciar un proceso con los paras. Un proceso que no tendría por qué ser malo, y que requiere de perdones que no son fáciles pero sí necesarios, pero que ha tenido tantos malos manejos -políticos, de imagen, etc.- que casi resulta viciado de entrada.
Uribe nunca debió creerse el papel de mesías, porque al hacerlo, aunque le daba al país una figura sobre la cual tratar de construir futuro, le quitaba a la gente la idea de que esa construcción de país tenía que pasar no solo por las instituciones, sino precisamente por los ciudadanos. Como en Prusia y luego en la Alemania del comienzo del siglo XX, los ciudadanos dejaron que las decisiones se tomaran detrás de la cortina por los príncipes y la discusión política desapareció de la calle. En Colombia, la polarización se hizo evidente casi desde el comienzo. "Yo ya no hablo de política", oí decir muchas veces a amigos y conocidos.
Por otro lado, la relación tan cercana entre el presidente y algunos de los políticos acusados de barbarie genera, al menos, una tremenda desconfianza. Cuántas veces no puso las manos en el fuego Uribe por Noguera, su ex director del DAS, para que luego éste termine en la cárcel acusado de pasar listas negras a los paras. Recuerdan la ira de Uribe cuando Petro o Semana hablaban de la relación entre los Araújo y los paras? Hoy Conchi está, aunque tarde, fuera del gobierno. Y Alvaro cada vez se hunde más en la cárcel. De pronto hasta otro hermano, Sergio, termina tras las rejas. Y el papá huyendo de la justicia. Para nadie es un secreto que "la Gata" metió mucha, mucha plata en la primera campaña presidencial de Uribe. En fin...
Y desconcerta, sobre todo, que el derecho a disentir y a exigir que cualquier indicio de equivocaciones del presidente o su sanedrín sea tratado de una manera formal y no enfrentado como un ataque personal contra el presidente. Uribe aprovecha su popularidad para frentear a sus detractores como si se tratara de una pelea de bar, en la que generalmente el que más duro grita gana.

Uribe fue elegido dos veces con amplia ventaja sobre sus oponentes. (Aprovecho para confesar que la primera vez voté por él, aunque una vez anunció su gabinete, incluso antes de la posesión, me di cuenta de que no sabía muy bien lo que hacía cuando le di mi confianza. Solo pensar en Fernando Londo
ño, en la emoción que siente al ver colombianos morir bajo las bombas de un avión fantasma, me da ganas de vomitar.) Y si la derecha, sin manipulaciones -desde la compra de votos hasta la compra de conciencias en el DANE-, sigue en el poder por decisión popular, es una decisión que democráticamente se tiene que aceptar.
Pero tenemos que recuperar el debate y la posibilidad de exigirle a Uribe o a Gaviria o a Samper o a Pastrana, o al que venga,
al presidente de turno, que se deje investigar la vida. Que se pueda hablar de él sin sentir que ponerlo en duda es ser antipatriota o que la respuesta va a ser una sarta de gritos de bravucón, de matón de hacienda.
Llevamos ya demasiado tiempo dándole vueltas a qué tan metido con los paras está el presidente, o si fue legal que Pastrana desmilitarizara el Caguán, o si Samper debía ser encarcelado por recibirles plata a los narcos. No que todo eso no sea importante de aclarar, al contrario. Eso debería poderse investigar de manera independiente, clara y rápida. Pero no solo para legitimar el poder, sino para poder dedicarle tiempo y esfuerzo a las cosas que más afectan la vida diaria de millones de colombianos. Lo ha dicho de varias maneras Antonio Caballero: los paras, el despeje, el elefante... parece que fueran excusas para poder hablar de abstractos sin solucionar los problemas reales. Los que deberían encontrar soluciones les atinan a las consecuencias de la guerra, sin atacar sus causas.
Y no se puede aceptar que hablar de política, que tener una opinión acerca de lo que pasa en el país se vuelva tabú, que incluso entre amigos el tema no se toque para no herir suceptibilidades. La política es para que todos participemos. Prefiero un presidente malo que se pueda cambiar a uno que crea que es bueno y que merece tomar todas sus decisiones detrás de la cortina.
Entre ocho años de Bush y otros ocho de Chávez, me quedo con Bush.